ntokóit/qom

“Yo soy parte de mi papá y de mi mamá. Sin la ayuda de ellos yo sería un espíritu [nqui’i] que andaría rondando y esperaría mi turno para corporizarse. Me dieron el cuerpo y el espíritu. La sangre del papá de mi papá y la del papá de mi mamá tendrá mi hijo. Los pensamientos de tu mente se van dividiendo y van a tus hijos, pero de una sola raíz. Es como un árbol, todas las ramas sirven, hasta la más pequeña sirve. Así nació el hombre y así seguirá creciendo. Los antepasados son los troncos porque son más duros, las raíces porque de ahí salieron. Primero somos como una semilla, un espíritu, luego tenemos cuerpo. Es como un archivo, tu cuerpo, de los antepasados. Después salen a flote los pensamientos que eran del papá de mi papá y del papá de mi mamá. Los consejos, los deseos y pensamientos son lo que se pasan de generación a generación.”

Joven qom de Namqom

“Cuando yo vine al mundo me pusieron en una cápsula. En esa cápsula yo me tenía que quedar porque si me caía mi madre iba a abortar. La cápsula era el cuerpo que se va formando, con esa cápsula se va a formar mi cuerpo, se le cocina, se le da la forma durante un año. Y después viene un señor de vestidura blanca que tiene un bastón y toca la cápsula con el bastón. A mí me da miedo y me duermo. Cuando estoy llegando al mundo veo que hay dos caballos volando que vienen para la tierra. Cuando ya están llegando, los caballos pegan como un salto y vuelven. Y yo me caigo […] y yo voy gritando […] como teniendo miedo […].Caí en el mundo y ahí me formé por primera vez. Caí en el vientre de mi mamá pensando que era el mundo. Cuando choqué era blandito: ‘Me estoy hundiendo, me estoy hundiendo’, decía. Después sentí que había una manguera en mi boca, lo primero que sentí era que venía algo que me hacía respirar. Yo todavía no tenía cuerpo, era pura sangre. Después ya sentía la mente y el corazón. La mente me decía: ‘tengo cuerpo’ […]. Al ser viejitos, el bebé que llevamos adentro no siente más deseos, se calma porque espera su partida. El bebé ya parte arriba. Todavía somos bebés cuando morimos.”…

La persona no existe como unidad en el espacio en la medida en que parte de los elementos que la constituyen se expanden fuera de los márgenes de su cuerpo. “El hombre es más amplio de lo que aparenta, tiene parte de sus padres, antepasados y abuelos. Recorrió mucho tiempo una persona. Lleva sangre y pensamientos de otros”

Bibliografia:-“Yo no estoy solo en mi cuerpo: cuerpos-personas múltiples entre los tobas del chaco argentino” de Florencia Tola, investigadora CONICET, 2012.

ntokóit

Detonante/

Escáner_20170421 (6)

EEG

 

La posibilidad de una enfermedad a los 18 me hizo tomar conciencia de la importancia de una herencia (genética), al menos para mí, porque comprometía mi futuro.


 

Fotos y una casa en la entrada del impenetrable chaqueño. Nada mas.

Escáner_20170421 (6)_1

Álbum familiar

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UNO

una casa de barro
mis antepasados aborígenes
un espacio abandonado.

2000- Sol de mayo – Impenetrable Chaqueño.


DOS

 Una historia negada,

imágenes de extraños,

mi familia.

1940/47


 

El Germen/

Tengo la necesidad de indagar sobre mi herencia, desde hace un tiempo me encuentro preguntándome sobre mis antepasados.
No pienso en un documental en primera persona, pienso en fragmentos, quizás en una instalación, todavía no se.